La prueba poscoital, también llamada test de Huhner o test de Sims-Huhner, consiste en analizar el moco del cuello uterino unas horas después de una relación sexual para ver si contiene espermatozoides móviles. Hoy apenas se usa: la ESHRE no la recomienda, porque no predice bien la fertilidad y un ensayo clínico demostró que hacerla no aumenta los embarazos.
Puntos clave
- La prueba poscoital estudia la interacción entre los espermatozoides y el moco cervical cerca de la ovulación.
- Un ensayo aleatorizado con 444 parejas (BMJ, 1998) mostró que incluirla en el estudio de fertilidad no cambió la tasa de embarazo a 24 meses (49 % frente a 48 %).
- Hacer la prueba sí aumentó los tratamientos: el 54 % de las parejas que la hicieron recibió tratamiento, frente al 41 % de las que no.
- La guía de la ESHRE sobre esterilidad de origen desconocido (2023) desaconseja la prueba poscoital (recomendación fuerte).
- El estudio básico actual incluye historia clínica, seminograma, valoración de la ovulación, de las trompas y del útero.
¿Qué es la prueba poscoital o test de Huhner?
La prueba poscoital es una exploración del estudio de fertilidad que analiza al microscopio una muestra del moco del cuello uterino recogida pocas horas después de una relación sexual. Se hace en los días previos a la ovulación, cuando el moco es abundante, transparente y elástico por efecto de los estrógenos, y por tanto más favorable al paso de los espermatozoides.
El objetivo de la prueba poscoital era comprobar dos cosas: que los espermatozoides llegan al cuello uterino tras la relación y que sobreviven y se mueven en el moco. Se pensaba que un resultado anómalo podía revelar un «factor cervical», es decir, un moco escaso u «hostil» que impidiera el paso de los espermatozoides.
¿Cómo se hace la prueba poscoital?
La prueba poscoital se hacía en varios pasos sencillos:
- Se calculaba la fecha probable de ovulación, por el calendario, los test de LH en orina o una ecografía.
- La pareja mantenía una relación sexual con eyaculación vaginal, sin lubricantes que pudieran afectar a los espermatozoides.
- Unas horas después, en la consulta, el ginecólogo recogía con una pipeta una muestra de moco del canal cervical, con la ayuda de un espéculo, como en una citología.
- Se observaba la muestra al microscopio para contar los espermatozoides con movimiento progresivo y valorar la calidad del moco.
La prueba no requiere anestesia y suele ser poco molesta. El intervalo exacto entre la relación y la toma de la muestra variaba según el protocolo de cada centro, y esa falta de estandarización es uno de sus problemas.
¿Por qué ya casi no se usa la prueba poscoital?
La prueba poscoital ya casi no se usa porque no ayuda a conseguir el embarazo. La revisión Cochrane sobre el moco cervical «hostil» resume el problema: la prueba tiene malas características diagnósticas y pronósticas, es decir, no distingue bien a las parejas con dificultades de las que no las tienen ni predice quién se quedará embarazada.
La prueba más clara fue un ensayo clínico aleatorizado publicado en el BMJ en 1998, hecho en tres hospitales de los Países Bajos con 444 parejas que acudían por primera vez a una consulta de esterilidad. A la mitad se les hizo un estudio que incluía la prueba poscoital y a la otra mitad, el mismo estudio sin ella. Los resultados fueron:
- Embarazo a los 24 meses: 49 % en el grupo con prueba poscoital y 48 % en el grupo sin ella, una diferencia nula en la práctica.
- Tratamientos: el 54 % de las parejas del grupo con prueba recibió algún tratamiento, frente al 41 % del grupo sin prueba.
Los autores concluyeron que usar la prueba poscoital de forma rutinaria conduce a más pruebas y tratamientos, pero no mejora la probabilidad de embarazo. Además, la misma revisión Cochrane no encontró pruebas de que la inseminación intrauterina sea un tratamiento eficaz para el «moco hostil» detectado con esta prueba.
¿Qué dicen las guías actuales?
Las guías actuales desaconsejan la prueba poscoital. La guía basada en la evidencia de la ESHRE sobre esterilidad de origen desconocido (2023) establece que la prueba poscoital no está recomendada en parejas con esterilidad de origen desconocido, con una recomendación fuerte. La revisión Cochrane recoge también que el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) y el Real Colegio británico de Obstetras y Ginecólogos (RCOG) adoptaron la postura de que la prueba poscoital rutinaria es innecesaria o no está recomendada.
¿Qué pruebas se hacen hoy en un estudio de fertilidad?
En un estudio de fertilidad actual, las pruebas básicas se centran en lo que realmente cambia el diagnóstico y el tratamiento. Según la guía de la ESHRE de 2023, se recomienda empezar el estudio tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección, salvo que haya motivos para adelantarlo a criterio médico.
| Qué se estudia | Prueba habitual | Qué aporta |
|---|---|---|
| Historia clínica de ambos | Entrevista médica, reproductiva y sexual | Orienta todo el estudio; la ESHRE la recomienda en los dos miembros de la pareja |
| Semen | Seminograma según criterios de la OMS | Concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides; se repite a los 3 meses si sale alterado |
| Ovulación | Historia de ciclos; si hace falta, test de LH, ecografía o progesterona en fase lútea | Con ciclos regulares (24-38 días) no suele hacer falta confirmarla |
| Trompas | Histerosalpingografía o histerosonosalpingografía (HyCoSy/HyFoSy) | Comprueba si las trompas son permeables; ambas técnicas son equivalentes |
| Útero | Ecografía, preferiblemente 3D; histeroscopia si hay sospecha | Detecta pólipos, miomas, tabiques u otras malformaciones |
| Interacción moco-espermatozoides | Prueba poscoital | No recomendada: no mejora la tasa de embarazo |
Si lo que necesitas es un estudio completo, puedes consultar el listado de clínicas que realizan estudio de fertilidad en España.
¿Y si el moco cervical es un problema?
Si se sospecha un problema del moco cervical, hoy no se diagnostica con la prueba poscoital ni se trata de forma específica. En la práctica, cuando una pareja no consigue el embarazo y el estudio básico es normal, el tratamiento se decide según la edad, el tiempo de búsqueda y el resto de factores, no según el resultado del moco. Técnicas como la inseminación artificial o la fecundación in vitro sortean el cuello uterino, pero se indican por el diagnóstico global y no por una prueba poscoital alterada.
Los antecedentes que pueden afectar al cuello uterino, como cirugías previas (por ejemplo, una conización) o infecciones, se valoran con la historia clínica y la exploración ginecológica.
Preguntas frecuentes
¿Mi médico me ha propuesto la prueba poscoital, debo hacerla?
Puedes preguntar qué información espera obtener y cómo cambiaría el tratamiento. La ESHRE no recomienda la prueba en la esterilidad de origen desconocido, y un ensayo clínico mostró que no mejora la tasa de embarazo.
¿La prueba poscoital duele?
No suele doler. La toma de la muestra se parece a una citología: se coloca un espéculo y se aspira un poco de moco del cuello uterino.
¿Un resultado anormal significa que no podemos tener hijos?
No. La prueba poscoital tiene malas propiedades diagnósticas y pronósticas, por lo que un resultado anormal no predice que una pareja no pueda tener hijos.
¿Se puede usar lubricante si estamos buscando embarazo?
Algunos lubricantes pueden afectar a la movilidad de los espermatozoides. Si lo necesitas, consulta a tu ginecólogo o farmacéutico qué opciones son compatibles con la búsqueda de embarazo.
¿El seminograma sustituye a la prueba poscoital?
El seminograma no estudia lo mismo, pero es la prueba recomendada para valorar el factor masculino. La ESHRE recomienda al menos un seminograma según criterios de la OMS en todas las parejas que se estudian.
Fuentes
- Oei SG et al. Effectiveness of the postcoital test: randomised controlled trial. BMJ, 1998.
- Helmerhorst FM et al. Intra-uterine insemination versus timed intercourse for cervical hostility in subfertile couples. Cochrane Database Syst Rev, 2005.
- ESHRE Guideline Group on Unexplained Infertility. Evidence-based guideline: unexplained infertility. Human Reproduction, 2023.